Consideraciones a priori...
En apenas ocho horas debería estar en pie para afrontar mi primer día de trabajo. Y con la cercanía de lo inevitable me surgen varias consideraciones ahora que tan cerca estoy de empezar.
Las dudas:
- La ropa. Me revienta profundamente lo de tener que ir vestidito de pingüino. Esta tarde me he probado el traje y sigo creyendo que los pantalones me van pequeños. Y no hablemos del dineral que me va a suponer a la corta (y a la larga) el tener que comprarme las camisitas, las corbatitas, los pantaloncitos y la puta madre que los parió. Amén de la sensación de que los vaqueros para mí han dejado de existir. Me asusta pensar que a partir de ahora vaya a ir vestido como un testigo de Jehová todos los días... Brrrrrr!
- El tiempo. A qué hora me dijeron? A las 8.30? A las 9? Joder, otra cosa que me fastidia, me he entrado la duda existencial de a qué hora tenía que estar allí.
- El transporte. Me voy en coche. No tengo ni idea de lo que tardaré en llegar y menos aún de lo que me costará aparcar. Y lo mejor es que creo que tengo derecho a aparcamiento en el centro comercial que hay al lado.
-Los compañeros. Me parece que encontrar gente como la que había en Iberia (y me refiero a los que merecían la pena, a los otros que les den por el culo) me va a costar mucho. Además me ha entrado un ataque de conciencia de que no podré hacer el payaso como en mí es habitual... Jo!
En fin, ya veremos.

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